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jueves, 6 de junio de 2019

Seres acuáticos, los siete sabios Apkallu

Seres acuáticos, los siete sabios Apkallu

 


Apollodorus (180 AC – 119 AC), gramático, historiador y mitógrafo griego.

Esta es la historia que Beroso nos ha transmitido: Nos dice que el primer rey fue Alorus de Babilonia, un caldeo: reinó diez saros y después Alaparus y Amelon que vino de Pantibiblon; luego Ammenon el Caldeo, en cuyo tiempo apareció el Musarus Oannes, el Annedotus del Golfo Pérsico. Luego sucedió Megalarus, de la ciudad de Pantibiblon y reinó dieciocho saros y tras él Daonus, el pastor, de Pantibiblon y reinó diez saros; en su tiempo (dice él) apareció de nuevo en el Golfo Pérsico, un cuarto Annedotus,que tenía la misma forma que los anteriores, la de un pez mezclada con la de un hombre. Luego Euedoreschus reinó desde la ciudad de Pantibiblon por un periodo de dieciocho saros. En su época apareció otro personaje cuyo nombre era Oadacon, del Golfo Pérsico, como el anterior, con la misma forma complicada, entre pez y hombre. Luego reinó Amenpdinus, un caldeo de Laranchae y el, siendo el octavo en el orden gobernó diez saros. Luego reinó Otiertes, un caldeo de Laranchae y gobernó durante ocho saros. A la muerte de Otiartes, su hijo Xisuthrus, reinó dieciocho saros. En su época sucedió el Diluvio Universal.

Abydenus  (¿200? AC), célebre historiador griego autor de “Historia de los Caldeanos y Asirios.

Cuanto concierne a la sabiduría de los caldeos, se dice que el primer rey de este país fue Alorus, que promulgó un informe diciendo que estaba designado por Dios para ser el pastor del pueblo: reinó diez saros. Después de él, Alaparus reinó tres saros; le sucedió Amillarus, de la ciudad de Pantibiblion, que reinó trece saros; en este tiempo, un semidemonio llamado Annedotus, muy parecido a Oannes, apareció del mar por segunda vez. Después de él reinó Ammenon doce saros que era de la ciudad de Pantibiblon: luego Megalarus, del mismo lugar, dieciocho saros; luego Daos, el pastor, gobernó por espacio de diez saros – era de Pantibiblon – en su tiempo pasaron del mar al suelo cuatro personajes de doble forma, cuyos nombres fueron Euedocus, Eneugamus, Eneuboulos y Anementus. 

Después de estas cosas estuvo Anodaphus, en el tiempo de Euedoreschus. Hubo luego otros reyes y el último de todos Sisithrus (Xisuthrus). De modo que en total el numero ascendió a diez reyes y la duración de sus reinados a 120 saros” De acuerdo a los relatos épicos del dios Erra, terminado su trabajo, los Apkallu retornaron al Apsu, “El Reino de las aguas profundas”, y nunca más fueron vistos. Los Apkallu Apkallu (en acadio), o Abgal (en sumerio: Ab=agua, gal=grande) son “Siete Sabios”, seres mitológicos con poderes sobrenaturales que según la tradición sumeria habrían sido creados por el dios Enki (Ea en acadio) para civilizar a la humanidad mediante la enseñanza de los Me (conjunto de conocimientos, técnicas y códigos), la artesanía y las secretas artes de la magia. Ellos sirvieron como sacerdotes de Enki y como consejeros o sabios a los primeros “reyes” o gobernantes de Sumer antes del diluvio.
 
Dos Apkallu junto al “Arbol de la vida”

En los registros de Uruk se menciona que “… los siete sabios Apkallu vivieron en los tiempos previos al Diluvio.” Un himno sumerio declara que “… los siete Apkallu vinieron de Eridú, la ciudad de Ea/Enki, cuyos dominios son el abismo de agua dulce. En la Epopeya de Gilgamesh se menciona que los siete sabios habrían sido quienes construyeron la gran muralla de Uruk. Según la tabla de Uruk W 20030,7, los nombres de los siete sabios antediluvianos son: U͗an, U͗anduga, Enmeduga, Enmegalamma, Enmebulugga, Anenlilda, y Utu ͗abzu.  
Los Apkallu provenían del Apsu (el abismo de agua dulce, y en algunos textos como metáfora para Eridú), y en la iconografía mesopotámica eran representados de tres formas: con figura humana “ūmu-apkallu” (a veces alados); como hombre-pez apkallu; y como apkallu alado con cabeza de buitre.   
 
Apkallu alado con cabeza de buitre
 Continuara... 

miércoles, 5 de junio de 2019

Seres acuáticos, OANNES, ANNEDOTI, APKALLU


Seres acuáticos, OANNES, ANNEDOTI, APKALLU

Beroso, Astrónomo, historiador, escritor, sacerdote y astrólogo de Babilonia, muy activo a inicios del siglo III a. C., en la época de control del Imperio seléucida. Se cree que vivió entre los años 350 a. C. y 270 a. C.

Según el relato de Beroso, Oannes, enviado por Ea/Enki, surgía de las aguas del Golfo Pérsico cada mañana para instruir a la Humanidad enseñando a los hombres la escritura, las artes y las ciencias, mucho antes del Gran Diluvio.


Cuando el Sol se ponía, la bestia volvía al mar para pasar las noches en las profundidades, dado que era un ser anfibio. Alejandro Polyhístor (100 AC – 40 AC), fue un erudito griego que reprodujo los escritos de Berossus (Beroso).

Hace algunos años, tuve noticias de una leyenda que cumple más alguno de nuestros criterios del mito del contacto genuino. Es de interés especial porque relata el origen de la civilización sumeria. Sumeria fue una antigua civilización - quizá la primera - en el sentido contemporáneo en el planeta Tierra. Se fundo 4.000 años años antes de Jesucristo o antes. No sabemos de donde procedían los sumerios. Su lengua era extraña; no tenia semejanza con ninguna indoeuropea conocida ni semítica ni ninguna otra y se conoce unicamente porque un pueblo posterior, el fundado por Sargón de Acad recopilo extensos diccionarios sumerio-acadio.
Los sucesores de los sumerios y los acadios fueron los babilonios, los asirios y los persas. Asi pues, en muchos aspectos, la civilización sumeria es la progenitora de la nuestra. Yo creo que si la civilización sumeria se describe por sus propios descendientes como de origen no humano deben examinarse con cuidado las leyendas que hablan del asunto. No pretendo que lo siguiente sea forzosamente un ejemplo de contacto extraterrestre, pero es el tipo de leyenda que merece un estudio mas cuidadoso. 
Tomada al pie de la letra, la leyenda sugiere que hubo un contacto entre seres humanos y una civilización no humana de inmenso poder, a orillas del Golfo Pérsico, quizá cerca del emplazamiento de la antigua ciudad sumeria de Eridu, (actual Abu Sarayn) hacia el cuarto milenio antes de Jesucristo o antes.
Hay tres narraciones diferentes pero con referencias de unas a otras del Apkallu, que se datan de la época antigua. todas se remontan a Beroso, un sacerdote de Bel-Marduk, en babilonia, en la época de Alejandro Magno. Beroso a su vez, tenia acceso a los informes cuneiformes y pictogramas que se remontaban a varios miles de años anteriores a él. Es importante citar la mayor parte del cuerpo de la leyenda en la forma que se dispone hoy. la forma de presentación es tan chocante como el contenido. Las traducciones citadas del griego y del latín están tomadas de Ancient Fragments, de Cory, de la edición revisada de 1876:

La narración de Alejandro Polyhístor:

Beroso, en su libro primero sobre la historia de Babilonia, nos informa que vivió en la época de Alejandro, el hijo de Filipo y cita que se conservaban con el mayor cuidado en Babilonia documentos escritos, que abarcaban un periodo de quince mil años. estos escritos contenían la historia de los cielos y del mar; del nacimiento de la humanidad; también la de aquellos que tenían regla soberana y de las acciones alcanzadas por ellos.
Y, en primer lugar, describe a Babilonia como un país situado entre el Tigris y el Eufrates. Menciona que abundaba en él el trigo, la cebada, el ecrus y el sésamo  y en los lagos se encontraban las raíces llamadas gongae, que eran buenas para comerlas y eran, respecto a nutrición, como la cebada. También habla palmeras y manzanos y muchas clases de frutas; peces y también aves; tanto de paso como acuáticas. La parte de Babilonia que limitaba con Arabia era árida y no tenia agua pero la que daba al otro lado, tenía colinas y era fructífera. En Babilonia había (en aquellos tiempos) gran variedad de personas de distintas naciones, que habitaban Caldea y vivían sin orden ni concierto, como las bestias del campo.
En el primer año hizo su aparición, de la parte del Golfo Pérsico que bordea a Babilonia, un animal dotado de razón, que se llamaba Oannes. (De acuerdo con la narración de Apollodoros.) Todo el cuerpo del animal era como el de un pez, y tenia debajo de una cabeza de pez otra cabeza y también pies abajo, como los de hombre, sub-unidos a la cola de pez. Su voz y también su lenguaje, era articulado y humano; y su representación se conserva incluso hoy.


Este ser, durante el día solía conversar con los hombres; pero no tomaba ningún alimento en ese tiempo y les enseñaba letras y ciencias y toda clase de artes. Les enseñó a construir casas, a fundar templos,  recopilar leyes y les explicó los principios de la geometría. Les enseñó a distinguir las semillas de la tierra y a recoger los frutos. En poco tiempo les instruyó en todo cuanto pudiera tender a suavizar los modales y humanizar al hombre. Desde aquel entonces, tan universales fueron sus enseñanzas, que nada se ha añadido para mejorarlas. Cuando se ponía el sol, este ser tenía la costumbre de sumergirse de nuevo en el mar y permanecía toda la noche en su profundidad, pues era anfibio.
Después de este, aparecieron otros animales, como Oannes, de los cuales Beroso promete dar cuenta cuando llegue a la historia de los reyes.



Continuara...